En el desierto jordano, resguardada por imponentes desfiladeros de arenisca, se alza una de las maravillas más asombrosas creadas por la humanidad. Conocida popularmente como la Ciudad Roja en la roca, Petra es mucho más que un destino arqueológico; es el testimonio de una civilización que logró dominar el desierto y esculpir su gloria directamente en las montañas.
Si estás planeando un viaje al Reino Hachemita de Jordania o simplemente eres un apasionado de la historia antigua, este artículo te llevará por un recorrido exhaustivo a través del Siq, los templos tallados y los secretos de los nabateos. Descubre por qué Petra fue nombrada una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno y por qué, en 2026, sigue cautivando a viajeros de todos los rincones del planeta.
Qué es Petra y por qué se le llama la Ciudad Roja
Petra proviene del griego Petrae, que significa "piedra". Su apodo de Ciudad Roja (o Ciudad Rosada) se debe al color natural de la piedra arenisca en la que fue tallada. Según la posición del sol, las fachadas de sus edificios cambian de tonalidad, pasando por matices de rosa, ocre, naranja y un rojo profundo que parece arder durante el atardecer.
El origen de la capital nabatea
Fundada aproximadamente en el siglo VI a.C. por los nabateos, una tribu nómada árabe, Petra se convirtió rápidamente en un punto estratégico de las rutas comerciales que unían la India y China con Grecia y Roma. Lo que comenzó como un refugio seguro se transformó en una metrópolis próspera que albergó a más de 30.000 habitantes en su época de mayor esplendor.
Cómo llegar a Petra
La entrada a Petra no es una puerta convencional; es una experiencia inmersiva que prepara al visitante para la magnitud de lo que está por ver.
El Siq
El acceso principal a la Ciudad Roja es a través del Siq, una grieta natural en la roca de más de 1.2 kilómetros de longitud. Sus paredes alcanzan los 80 metros de altura, dejando apenas una franja de cielo visible. Al caminar por el Siq, se pueden observar los restos de los canales de agua que los nabateos construyeron para abastecer a la ciudad, demostrando una ingeniería hidráulica adelantada a su tiempo.
El Tesoro de Petra (Al-Khazneh)
Al final del sinuoso Siq, se revela de forma dramática la fachada más famosa del mundo: El Tesoro. Tallada directamente en la pared de la montaña en el siglo I a.C., esta estructura de 40 metros de altura era originalmente una tumba real, aunque las leyendas beduinas posteriores sugirieron que escondía tesoros faraónicos.
Arquitectura y monumentos principales de la Ciudad Roja
Petra es un complejo inmenso que abarca kilómetros de terreno. Aunque El Tesoro es la imagen más icónica, existen cientos de estructuras que merecen ser exploradas.
El Monasterio (Ad Deir)
Para los que buscan aventura, el ascenso al Monasterio es obligatorio. Tras subir aproximadamente 800 escalones tallados en la roca, se llega a una fachada incluso más grande que la del Tesoro (50 metros de ancho). Su ubicación remota ofrece unas vistas espectaculares del valle de Aravá.
Las Tumbas Reales
Ubicadas en la pared de la montaña conocida como el Macizo de Jebel al-Khubtha, estas tumbas muestran la influencia de diversos estilos arquitectónicos, incluyendo el nabateo, el griego y el romano. La Tumba de la Urna y la Tumba de Seda son famosas por los patrones de colores naturales en sus techos y paredes.
El Teatro Romano de Petra
A diferencia de otros teatros de la antigüedad que se construían con bloques de piedra, los nabateos esculpieron el suyo directamente en el costado de la montaña, cortando incluso tumbas antiguas en el proceso para dar cabida a los 7.000 espectadores que podía albergar.
La ingeniería nabatea
Uno de los aspectos más fascinantes de la Ciudad Roja en la roca es cómo sus habitantes lograron convertir un desierto árido en un oasis.
Sistemas de captación de agua
Los nabateos fueron maestros de la hidráulica. Diseñaron una red compleja de represas, cisternas y acueductos cerámicos que recolectaban el agua de las escasas lluvias invernales y de los manantiales circundantes. Esto no solo permitía la supervivencia de la población, sino que mantenía jardines exuberantes y fuentes en medio de la ciudad.
Petra de noche
Si la Ciudad Roja es impresionante durante el día, verla bajo la luz de las velas es algo que roza lo espiritual. El evento Petra by Night permite a los visitantes recorrer el Siq iluminado por miles de velas hasta llegar al Tesoro, donde se ofrece música tradicional beduina y té caliente bajo el cielo estrellado del desierto.
Consejos para visitar Petra en 2026
Para aprovechar al máximo tu visita a este Patrimonio de la Humanidad, es necesario tener en cuenta algunas recomendaciones:
Compra el Jordan Pass: Este pase incluye la visa de entrada al país y el acceso a Petra (y otros 40 sitios), ahorrándote dinero y tiempo en colas.
Usa calzado de montaña: Petra es un sitio de caminatas intensas. No es extraño caminar más de 15 kilómetros en un solo día.
Llega temprano: El sitio abre a las 6:00 AM. Entrar temprano te garantiza ver el Tesoro con menos multitudes y evitar las horas de calor extremo.
Respeto al bienestar animal: Aunque se ofrecen caballos, camellos y burros para los traslados, asegúrate de que los animales estén en buen estado y opta por caminar siempre que sea posible.
Conclusión
La Ciudad Roja en la roca en Jordania es un recordatorio de la audacia humana. Petra no es solo un conjunto de tumbas y templos; es el sueño de un pueblo que vio en la piedra la posibilidad de la eternidad. Al caminar por sus senderos de polvo rosado, uno no puede evitar sentir una profunda conexión con los miles de comerciantes y viajeros que hicieron este mismo camino hace dos milenios.
Jordania guarda en Petra su mayor tesoro, un lugar donde el arte y la naturaleza se fusionan en una coreografía de luces y sombras que jamás se olvida.
